Curar infección de garganta SIN medicamentos ¿es posible?

abril 05, 2018

Tos, estornudos, mocos,cansancio, dolor de garganta...son síntomas por todos conocidos que nos alertan que nuestro cuerpo está enfermando. Puede quedar en un simple resfriado o terminar complicándose  en algún tipo de infección de las vías respiratorias como placas en la garganta, amigdalitis, otitis,conjuntivitis, pulmonía, etc..

Estamos en primavera, pero por aquí llevamos una racha de mucho viento, mucha lluvia y al final hemos caído todos en casa. Empezó la pequeña con fiebre en la noche, mocos y diarrea y terminamos todos por enfermar, los mayores con infección en la garganta.

Estamos tan acostumbrados a ver a los niños con tanta vitalidad con sus risas, sus juegos, sus gritos que inundan toda la casa.. que al verlos de un momento a otro apagaditos, con ojos pequeños y vidriosos, nariz roja y congestionada, inapetentes e irasibles, no es de extrañar que de pronto nos espantemos y corramos a buscar una solución lo más rápida y eficaz posible.

Ante la enfermedad, el primer recurso al que solemos acudir es al médico para que nos recete algún medicamento o directamente el medicamento lo autoadministramos nosotros. En caso de tener fiebre seguramente usaremos un antitérmico; para el dolor de garganta un analgésico con algo de codeina; jarabes expectorantes en caso de muchas flemas y si se trata de infección en la garganta el médico seguramente nos mandará un antibiótico.

Tener acceso a los recursos sanitarios y facilidad para conseguir medicamentos, es considerado por muchos como un símbolo de bienestar social y progreso. No recurrir al médico para que nos revisen en caso de enfermedad, para muchas personas es considerada como una conducta irresponsable.

Así que, estar enfermo y recurrir al medicamento que lo elimina, es una práctica habitual, automática, muy incrustrada en nuestra mente, ya que pensamos que de esta forma estamos cuidando nuestra salud y la de nuestros hijos.

Pero en este circuito de la salud de la sociedad "moderna" que hemos creado, nos estamos olvidando de la enorme sabiduría del cuerpo y su gran capacidad de auto-curación y defensa ante los ataques externos.

Nuestro sistema inmunológico  tiene la función específica de vigilar y atacar a los agentes extraños de nuestro organismo, utilizando sus propios métodos de defensa. Por ejemplo, sube la temperatura del cuerpo para matar a los agentes extraños (fiebre), crea barreras protectoras y un sistema para atrapar al enemigo (mucosidad) y genera energía desde los pulmones para expulsar y limpiar el sistema pulmonar (tos).


Sin embargo, para lo que el cuerpo es una defensa, para muchos de nosotros son síntomas de alarma y en lugar de permitir que el cuerpo tome su tiempo para curarse por sí mismo, en seguida hacemos uso de sustancias químicas, para eliminar esos molestos y "graves" síntomas.

 Corremos a buscar medicamentos que nos eviten las molestias y además que lo hagan rápido: dos de los principios que rigen en nuestra sociedad evitar el dolor y la rapidez.

Además, la "solución" está muy a nuestro alcance: farmacias muy a mano, publicidad de medicamentos ofreciéndonos respuestas rápidas a nuestros incómodas molestias y detrás de todo la industria farmaceutica, que hoy en día es la cuarta industria que genera más dinero a nivel mundial.

 La esperanza de vida ha aumentado, si, pero vivimos en una sociedad que cada vez se enferma más y que cada vez utiliza mas medicamentos.

Pero ojo, tomar medicamentos, implica una serie de consecuencias para nuestro cuerpo como:

  1. Introducir químicos al cuerpo muchos de ellos abrasivos y agresivos con nuestro sistema
  2. Efectos secundarios cualquier medicamento tiene un prospecto que nos habla de los posibles efectos negativos. Tristemente, la cifra por complicación o muerte por efectos secundarios de los medicamentos es muy alta, pero de eso no suelen hablarnos en los medios.
  3. Grado de dependencia al medicamento.Cuando empiezas un tratamiento tienes que terminarlo, incluso en algunos casos de por vida. Lo que hace que recurras al medicamento una y otra y otra vez.
  4. Te cura de algo, pero estropea otra cosa. En algunos casos son tan agresivos que terminan dañando otro/s órganos o sistemas sanos. Así que, recurriremos a otro medicamento para contrarrestar los daños.
  5. Efecto de resistencia. Cuando nuestro cuerpo se acostumbra al uso del medicamento, deja de tener efecto. Lo que implica aumentar la dosis cada vez más o aumentar la ingesta de medicamento.

Podemos ver más a detalle todas estas consecuencias negativas con un medicamento, muy clásico y muy utilizado: el antibiótico.

El uso del antibiótico y sus consecuencias en la salud

Los antibióticos se administran cuando tenemos algún tipo de infección producida por bacterias, no las causadas por virus.

Cierto es que desde que se utiliza ha salvado muchas vidas, pero su uso tan habitual o su mala utilización, ha traído consecuencias negativas para la salud, además de los efectos secundarios que conlleva.

Una vez que empezamos con un tratamiento de antibiótico, debemos terminarlo aunque los síntomas ya no estén presentes, pues se corre el riesgo de que el cuerpo se haga resistente a la bacteria.

La resistencia a los antibióticos es un problema muy extendido en nuestra sociedad actual, lo han descrito muchos médicos como "uno de los problemas de salud pública más apremiantes de todo el mundo". Bacterias que antes respondían bien a los antibióticos se han vuelto cada vez más resistentes. Entre las infecciones que se están volviendo más difíciles de tratar, se encuentran las infecciones por neumococo (que provocan la pulmonía, las infecciones de oído, la sinusitis, la meningitis), infecciones en la piel y la tuberculosis.

Las bacterias son microorganismos vivos que existen como células independientes. Las bacterias están por todas partes y la mayoría no causan ningún daño; en algunos casos, hasta son beneficiosas.

Pero algunas bacterias son nocivas y pueden provocar enfermedades cuando invaden el cuerpo humano, se multiplican e interfieren en los procesos normales del organismo.

Así que, los antibióticos se encarga de matar bacterias de todo tipo, entre las que se incluyen las patógenas (que producen enfermedades) y las que viven en la flora intestinal.

Por lo tanto, los antibióticos perturban el balance normal de todos los microorganismos de nuestro cuerpo.

  • Problemas intestinales: diarrea, estreñimiento, dolor de estómago
  • Candidiasis en mujeres, ya que se ve alterada la microbiota vaginal
  •  Dificultad respiratoria, mayor riesgo de sufrir resfriados o gripe
  • Trastornos en la piel
  • Dolores de cabeza o jaquecas, sensibilidad a la luz solar
  • Reacciones alérgicas
  • Visión borrosa
Investigadores de la Universidad de Virginia (Estados Unidos) han descubierto que el uso de antibióticos hace que los neutrófilos, un tipo de células del sistema inmune, sean menos eficaces a la hora de luchar contra infecciones y se debilite la barrera intestinal contra microorganismos invasores.

En conclusión, tenemos nuestros propios soldados para ganar la batalla (sistema inmunológico), pero en lugar de fortalecerlos y darles recursos, les mandamos a otros soldados "supuestamente" más fuertes (antibióticos) para atacar juntos al enemigo. Pero son tan agresivos que con el tiempo irán matando a nuestros propios soldados y debastando allá donde pisen.

Bajo mi punto de vista, merece la pena pensarse dos veces si realmente tenemos que hacer uso de los antibióticos y de otros medicamentos.



¿Es posible curar una infección de garganta sin medicamentos?


Si es posible. Incluso conozco personas que han decidido no tomar ningún tipo de medicamento ante enfermedades graves y viven en perfecto estado de salud. Pero vamos paso a paso. Hoy te quiero comentar cómo supere una infección de garganta sin usar medicamentos.

Siempre he recurrido a los medicamentos, los recetados por los médicos o los que otras veces he visto que me funcionan. Cuando llevaba a mis hijos al médico y no les recetaban nada, me sentaba mal ¿y para ésto he venido yo al médico?

Pero esta vez  que nos resfriamos todos, yo tenía placas en la garganta y conjuntivitis, sin embargo, decidí de manera consciente dar un salto de fe y experimentar cómo mi cuerpo tiene capacidad de auto-curación, sólo le ayudé con algunos gestos como:

  • Beber muchos líquidos
  • Hacer gargaras con agua tibia y bicarbonato, aunque también hay otros antibióticos naturales y desinflamatorios.
  • Aplicar propóleo en spray sobre la garganta
  • Respetar más los periodos de descanso
  • Tener bien abrigada la garganta y la espalda
  • Para los ojos rojos, gotas de suero fisiológico
Quizás estas acciones las había hecho en otras ocasiones, pero al final terminaba recurriendo al medicamento para acelerar el proceso y aliviar los síntomas. Pero esta vez, tuve más paciencia con mi cuerpo y mas respeto con sus propios procesos. Desde luego, la fe y la confianza en que Dios es mi sanador, jugó un papel muy importante.

Esta vez guardé la calma ante la fiebre de los niños, sólo vigilaba que no subiera excesivamente y ponía paños fríos en la frente; respeté que la pequeña no comiera bien esos días ya que su cuerpo le pedía más líquidos que sólidos y facilitamos para que tuvieran más periodos de descanso, unos días sin salir de casa y durmiendo más de lo acostumbrado.

Fueron días nebulosos, porque cuando estás rodeado de tantos síntomas con cansancio en el cuerpo y molestias, pareciera que no ves el fin...pero sí que hay fin. Igual que cuando atraviesas por un banco de niebla, que dentro lo ves todo gris y puede llegar a asustarte, de pronto, sales y te das cuenta que sólo fue un pequeño obstáculo.

No quiero ofender a nadie con este artículo, tenemos las alternativas delante nuestra y somos libres de decidir que creemos que es lo mejor para nosotros y nuestros hijos. Mi intención es abrirte una nueva ventana hacia la salud y que antes de salir corriendo a encontrar el medicamento más eficaz, le des la oportunidad a tu organismo a sanarse, sin alarmarse ante los síntomas.

Ahora conoces un poco más acerca de las consecuencias y el nivel de dependencia que generan los medicamentos.

Vivir sin medicamentos es posible, sin embargo, requiere enfocar nuestra vida hacia hábitos de vida más sanos, siempre, no sólo en periodos de enfermedad....pero de eso hablaremos en otra ocasión.


Buena semana y a cuidarse!






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