¿Sirve de algo el sentimiento de culpa en los niños?

noviembre 22, 2017

El sentimiento de culpa en los niños  puede parecer para muchos como algo dañino y que se debe evitar. Quizás sea porque los adultos hemos asociado el sentirnos culpables, como algo limitante y como una carga pesada, que debemos aprender a desechar.

Las madres sabemos mucho de ésto, ya que nos sentimos culpables por casi todo: que si le mimamos demasiado, que si no come bien, que si come mucho, que si no podemos pasar mucho tiempo con ellos, que si pasamos demasiado dejando de lado otras cosas, que si no soy una buena madre..y un largo etc.

Pero yo no estoy hablando de esa culpa insana, esa que nos hace sentir responsables de todo lo que sucede, de ese afán de perfeccionismo o de sentirse con menos derechos que los demás, no me refiero a esa manera de vivir de sentirse juzgado y condenado por uno mismo o por los demás.

No, esa es la culpa que tenemos que echar fuera, pues sólo nos genera malestar y no nos conduce hacia nada bueno.

Yo hablo del sentimiento de culpa como ese malestar que sentimos cuando sabemos que hemos actuado mal y que, seguramente hemos dañado a otra(s) personas.

Para activar el sentimiento de culpa, es necesario tener un mínimo de empatía para ser capaces de ponernos en el lugar de los demás, ser sensibles al dolor ajeno, así como despertar e ir desarrollando nuestra propia conciencia que nos dice cuando algo está bien o está mal.

Ahora, el sentimiento de culpa en los niños NO es una experiencia agradable, de hecho,lo pueden pasar mal: pueden sentir mucha tensión muscular, sensaciones desagradables en el estómago, llanto, dar vueltas al mismo tema,pesadillas, insomnio..éstas son las típicas sensaciones cuando tenemos remordimiento de conciencia....sin embargo, precisamente porque lo pasan mal, es lo que les orilla a hacer algo al respecto: como intentar arreglar el problema, hablar acerca de lo que ha pasado, pedir perdón a quien se hizo daño, reparar el daño....

De esta manera, el sentimiento de culpa les ayudará a resolver conflictos y en muchos casos, son lecciones de vida importantes y difíciles de olvidar. ¿Recuerdas alguna anécdota de este tipo en tu infancia?

Así que, mi respuesta acerca de si sirve de algo el sentimiento de culpa en los niños es que si. Pero ojo, sólo sirve de algo como removedor o como pica-pica para movilizarnos y tomar una acción.

 El sentimiento de culpa es una señal de alarma que proviene de nuestra conciencia para avisarnos que no hemos actuado correctamente. Sin embargo, si no hacemos nada con el sentimiento de culpa y permanece en uno, se pudre y puede causar estragos, entonces se convierte en condenación o culpa insana.

Quizás sea porque tenemos tan confundido este concepto, pero la sociedad actual resta mucha importancia al sentimiento de culpa en los niños. Muchos padres invierten la mayor parte de su energía (y dinero)  en dar a sus hijos una buena educación académica, consideran importante el deporte y el ocio, incluso muchos educan a sus hijos con buenos valores como el respeto o la tolerancia y todo eso está muy bien..pero ¿dedicamos el tiempo suficiente para despertar y desarrollar la conciencia de nuestros hijos? ¿A ese pepito grillo que todos llevamos dentro? Yo creo que no.

Y digo esto porque en ninguna otra época como en la nuestra se han reportado tantos casos de bullying en los colegios, de violencia de género, de vandalismo, de violencia callejera, de hijos maltratando a sus padres, alumnos maltratando a los profesores...si revisamos cada uno de estos casos, nos encontramos con un denominador común: no tienen el sentimiento de culpa tan desarrollado o simplemente no lo tienen.por eso actúan con tanta frialdad, guiados únicamente por motivos meramente egocéntricos.

Vicente Garrido, psicólogo con gran experiencia tratando con chicos violentos y autor del libro:  Los hijos tiranos comenta:

"El gran error de nuestro tiempo: hemos echado por la ventana el sentimiento de culpa, hemos dejado atrás la importancia de la conciencia y, queriendo ser más "modernos", enseñamos a los niños que lo importante es disfrutar de las cosas ahora. La culpa ha sido sustituida por el respeto a la ley y a la democracia, y dentro de estos márgenes, todo vale. Pero de este modo abrimos importantes agujeros en la formación humana de nuestros chicos y chicas."

Estoy completamente de acuerdo con este punto de vista. Si queremos formar hijos con una autoestima fuerte, con convicciones firmes y libres de cargar con culpas insanas, considero que deberíamos desarrollar más su conciencia y permitir que desarrollen sentimientos de culpa sanos, para que a modo de guía interna, sepan cuando no han actuado correctamente.

Estas son algunas pautas para ir desarrollando un sentimiento de culpa sano en los niños:

*Sí, si pasa algo Cuando un niño ha hecho algo mal como pegar o romper algo, enseguida los adultos nos precipitamos a restar importancia al asunto y decimos: No, no pasa nada..¿pero  entonces cómo va aprender que ha hecho algo mal? Queriedo evitar que lo pase mal, evitamos que tenga una enseñanza importante.

*No es demasiado pequeño Solemos excusar las conductas de los niños argumentando que son pequeños, que sólo es una etapa, que pasará...y así se nos pasa el tiempo, hasta que un buen día nos damos cuenta que se nos fue de las manos. Antes de los dos años los niños saben distinguir lo que está bien y lo que está mal y hacen actos deliberados, a su nivel, pero pueden entendernos bien.

*Enseñar qué está bien y qué está mal ¿Y cómo van a aprender los niños el bien y el mal sino lo aprenden de los adultos, mejor de sus padres? Si estamos confundidos acerca de lo que es correcto y lo que no, ellos más. Si no hablamos con claridad, ellos no terminan por aclararse. Evitemos dar tantas vueltas al asunto, si está mal, está mal y se lo debemos explicar.

*Más que enseñar el respeto a las normas. La meta es que hagan (o dejen de hacer) algo no por temor a las consecuencias de infringir una norma o porque nadie les está mirando, sino simplemente porque su conciencia no se los permite.

Cuando nuestros hijos comienzan a usar frases parecidas a éstas:

No está bien hacer... aunque no me estén viendo
Quiero hacer.... pero hay algo en mí que me lo impide
Me siento mal por haber.....
No debí.......estaba enfadado(a), lo siento
Hice sentir mal a.....creo que me he pasado



Son buenos indicadores que están usando la empatía y hay algo que les ha susurrado en su interior que no han actuado correctamente...se ha activado el sentimiento de culpa sano. Formamos a hijos con una inteligencia emocional más fuerte.

¿Crees que el sentimiento de culpa en los niños sirve de algo?

Saludos!







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