Nanas escritas por grandes autores

noviembre 15, 2017


Las nanas o canciones de cuna con su ritmo melódico,pegadizo.. casi hipnótico, han perdurado a lo largo del tiempo y las encontramos presentes en casi todas las culturas y lenguas.

Allí donde nace un niño, allí es donde escuchamos entonar una nana o canción de cuna.

¿Que tienen estas canciones que conquistan a los pequeños? ¿Que ingredientes mágicos tienen las nanas para que tanto la gente humilde y sencilla (el pueblo) como grandes autores e intelectuales de la talla de García Lorca, Unamuno, Gabriela Mistral o Miguel Hernández las mencionen, las reconozcan , las canten y las escriban?

Quizás Federico García Lorca nos desvele parte de su secreto:

En todos los paseos que yo he dado por España, un poco cansado de catedrales, de piedras muertas, de paisajes con alma, me puse a buscar los elementos vivos, perdurables, donde no se hiela el minuto, que viven un tembloroso presente. Entre los infinitos que existen, yo he seguido dos: las canciones y los dulces. Mientras una catedral permanece clavada en su época, dando una expresión continua del ayer al paisaje siempre movedizo, una canción salta de pronto de ese ayer a nuestro instante, viva y llena de latidos como una rana, incorporada al panorama como arbusto reciente, trayendo la luz viva de las horas viejas, gracias al soplo de la melodía.

Hans Christian Andersen, escritor famoso de cuentos infantiles decía "donde fracasan las palabras, la música habla"  y Gabriela Mistral, escritora chilena y premio nobel expresa la supremacía de la música con respecto al lenguaje escrito de la siguiente manera:

En nanas y en tonadas, la música es cuerpo glorioso y la carne nada le añade; ellas no viven de la letra, su sangre como su aliento no arrancan de ésta. Tiene un mayorazgo tal la música sobre la escritura que bien puede tratarla "con el pie".

Pero además del elemento principal de las nanas que es que tienen una melodía, existen otros ingredientes para hacer de una simple canción infantil, una comunicación  viva y real entre madre e hijo, o cantor y cantado,según sea el caso.

El ambiente. Es necesario crear un ambiente cálido y tranquilo, donde el pequeño pueda sentirse acogido y seguro. Un ambiente donde puedan fluir libremente las emociones y donde se forme un coloquio entre ambos.

El ritmo. Una nana requiere un ritmo pausado, melódico y repetitivo. Según palabras de García Lorca:  "hacen falta dos ritmos: el ritmo físico de la cuna o silla y el ritmo intelectual de la melodía. La madre traba estos dos ritmos para el cuerpo y para el oído con distintos compases y silencios; los va combinando hasta conseguir el tono justo que encanta al niño".

La letra. Como bien sabemos, la principal función de las canciones de cuna son las de inducir al niño al sueño o tranquilizarlo y la mayoría de las letras tienen que ver con esto. Sin embargo, en las canciones de cuna también encontramos otro tipo de letras plegadas de ternura y lamento. A través de las canciones de cuna, la madre habla con su niño como no podría hablar con nadie. Como bien dice Gabriela Mistral:

La canción de cuna sería un coloquio diurno y nocturno de la madre con su alma, con su hijo, y con la Gea visible y audible de noche.

Así que, sin más preámbulo, te dejo con mi selección de nanas en español, escritas, la mayoría, por grandes autores:

Nana al hijo de trapo 
Gloria Fuentes

Duerme larva de angel.
Duerme mientras abro
los ojos los brazos
para hacerte árbol.
Duerme que es la una.
Duerme, mi señor,
mi pequeño rey,
ya siervo de Dios.
Duerme son las dos.
Duerme, cascabel,
queda poca noche,
duerme, mi doncel,
que ya son las tres.


Nana de negra-flor
Rafael Alberti

Ya la flor de la noche
duerme la nana,
con la frente caída
y las alas plegadas.

Negra-flor, no despiertes,
hasta que la alborada
te haga flor del corpiño
de la mañana.

Negra-flor no despiertes,
hasta que el aire
en su corpiño rosa
te haga de encaje.

Canción de Cuna
Angel Huache

Duérmete niño.

En el bosque cercano
canta a la luna
una estrella soprano.

Duérmete enano.

Un jilguerillo vuela
al campanario
para ver a su abuela.

Duérmete niño.

Y aposenta los sueños
en tu cuna de hojas
y tiernos leños.

Apegado a mi 
Gabriela Mistral

Velloncito de mi carne,
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
¡duérmete apegado a mí!

La perdiz duerme en el trébol
escuchándole latir:
no te turben mis alientos,
¡Duérmete apegado a mí!

Hiebecita temblorosa
asombrada de vivir,
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mi!

Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!


Duérmete niño chiquito
Miguel de Unamuno

Duérmete niño chiquito,
durmiendo te curarás;
duérmete, duerme un poquito...
Que acaso despertarás.

Dios te libre del mal sueño,
sueño que te haga soñar;
mas si soñar es tu empeño,
sueña que has de despertar.

Duérmete, Dios con su mano
tu corazón cunará;
duerme, que Dios soberano
en tu sueño velará.

Con el alma ya de hinojos
a rezarle te pondrás
te mirarás en sus ojos
azules ¡No te verás!

¿Despertarás? El resorte
 de tu sueño es esperar;
del despertar, no te importe
pues dormir es esperar.

Duerme, que el sueño se pasa
y con el sueño el dolor,
todo duerme ya en la casa;
todo duerme en el amor.


Yo no tengo soledad
Gabriela Mistral

Es la noche desamparo
de las sierras hasta el mar.
Pero yo, la que te mece,
¡Yo no tengo soledad!

Es el cielo desamparo
si la luna cae al mar.
Pero yo, la que te estrecha,
¡yo no tengo soledad!

Es el mundo desamparo
y la carne triste va.
Pero yo, la que te oprime,
¡yo no tengo soledad!

Nana, niño, nana
Federico García Lorca (Bodas de sangre)

Nana, niño, nana
del caballo grande
que no quiso el agua.

El agua era negra
dentro de las ramas.
Cuando llega al puente
se detiene y canta.
¿Quién dirá, mi niño,
lo que tiene el agua
con su larga cola
por su verde sala?

Duérmete, clavel,
que el caballo no quiere beber.
Duérmete, rosal,
que el caballo se pone a llorar.
....

Nana, niño, nana.
¡Ay caballo grande
que no quiso el agua!

¡No vengas, no entres!
Vete a la montaña.
Por los valles grises
donde está la jaca.
Mi niño se duerme.
Mi niño descansa.

Duérmete, clavel,
que el caballo no quiere beber.
Duérmete, rosal,
que el caballo se pone a llorar.

Nanas de la Cebolla
Miguel Hernández
(Escrita por el autor desde la cárcel cuando se enteró que su mujer y su bebé sólo tenían para comer pan y cebollas)

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma, al oírte
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

.....

Ilustración: José Aguilar

Nana andaluza
Canción popular

Este niño chiquito no tiene cuna,
su padre que es carpintero le va a hacer una.
¡A la nanita nana, nanita ea!
¡La cuna de mi niño bendita sea!
A esta niña chiquita ¿quién le ha pegao,
que tiene los ojitos de haber llorao?
A la nanita nana....


Nana marinera
Joaquín González Estrada

Caracolas mi niño,
caracolas de plata,
te cogeré en el alba
con un grito de luna
recién ahogada.

Iremos de la mano
corriendo por la playa.
¡Cuidado amor, cuidado
no te salpique el agua!
Castillitos de arena
mi amor levanta,
mi niño el marinero
de la sonrisa blanca...

Pero ahora duerme, amor,
duérmete y calla,
¡La luna todavía
no ha caído en el agua!


Referencias bibliográficas:


  • Libro de nanas. Herrín Hidalgo (2004) Editorial Media Vaca
  • El gran libro de las nanas. Carme Riera (2009) El Aleph Editores

Espero que disfrutes tanto como yo con estas nanas que destilan arte y poesía.

Ellos nos han pasado la estafeta, ahora somos nosotros los encargados de seguir pasando el legado de las canciones de cuna cantadas con nuestro personalísimo ritmo y melodía.

A pasarlo bien y dormir serenamente,






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