Juegos relajantes para dormir bien

noviembre 29, 2017

Que si miedo en la noche, que si un día lleno de actividades, que si un día lleno de tensión o excitación.. son muchos los motivos por los cuales los niños no pueden dormir bien o tienen problemas para conciliar el sueño.

Frases como: Mamá ¡No tengo sueño! o ¡No puedo dormir! se convierten en pesadilla para nosotros los padres y aún peor si esto es de manera continuada.

Niños y padres necesitamos descansar. Recuerdo periodos en los que alguno de mis hijos no han dormido bien que mal cuerpo y mal humor al día siguiente, cuesta mucho arrancar bien el día.

Quizás restemos importancia al tema, pero la realidad es que, no dormir bien conlleva problemas de salud y a una disminución importante de nuestra calidad de vida en todos los sentidos: menor rendimiento físico, menta, social, emocional, etc..

Para poder conciliar bien el sueño, nada como predisponer al cuerpo y la mente para un momento de relajación. Mente y cuerpo están conectados y uno tiene influencia sobre el otro, así que, si los niños aprenden a bajar las revoluciones y poner su cuerpo en calma, así también su mente empezará a serenarse, lo cual permite una buena transición entre la vigilia y el sueño.

Además, la relajación muscular no sólo ayuda a dormir bien, también proporciona muchos otros beneficios ya que regula adecuadamente el ritmo cardíaco, la respiración, el metabolismo, libera tensión y además mejora el riego sanguíneo.

A la par que la relajación muscular, la respiración también desempeña un papel importante. Una respiración profunda y a un ritmo pausado, hace que se potencien todos estos beneficios y ayuda a los pequeños a tranquilizarse.

Si queremos enseñar a los niños ejercicios de relajación y respiración, no hay nada mejor que "camuflarlos" en forma de juego, especialmente si son pequeños. Ellos se divierten y al mismo tiempo aprender a relajarse, descotectan de la tensión del día y los predispone a que duerman mejor por la noche.

A continuación te muestro algunos ejercicios y juegos de relajación,  propuestos por el doctor Eduard Estivil en su libro "Niños descansandos, niños felices"

Juegos relajantes para dormir bien


Estos juegos están pensados para niños a partir de 3 años, que puedan entender y seguir instrucciones simples, hasta 6 o 7 años de edad.


La sopa caliente

Es un ejercicio que utiliza la respiración para favorecer el estado de relajación. Consiste en simular que el niño está comiendo una sopa muy caliente. Le decimos que imagine que delante tiene un plato de sopa caliente y una cuchara, le explicamos que tiene que soplar con suavidad para que se enfríe. Cuando coja aire tiene que notar que el aire entra desde el estómago, luego sube por el pecho y los hombros suben. Cuando lo haga un par de veces correctamente le decimos: "Perfecto, la sopa ya está en su punto. Tómatela de un trago y a la cama a descansar"

La tarta de cumpleaños

Es una variante de "la sopa caliente". Debemos indicarle que se imagine que delante tiene una tarta de cumpleaños con todas las velas encendidas y que vamos a cantar (con suavidad y en voz baja) la canción de cumpleaños feliz. Cuando termine de cantar, tendrá que aspirar profundamente y soplar las velas, pero soltando el aire poco a poco. Lo repetís varias veces, hasta que notemos que se encuentra mas relajado.

La tortuga

Le decimos al niño que se imagine que es una tortuga, y entonces debe de tumbarse boca abajo, con los brazos y las piernas estirados; a continuación tiene que respirar suavemente durante todo el ejercicio (como las tortugas). Luego le indicáis que se encoja poco a poco, como si se metiera en un caparazón, hasta que los brazos y las piernas queden ocultos. Para acabar el ejercicio, debe recobrar su postura normal también muy lentamente.

La marioneta

Este es un juego muy adecuado cuando los niños han estado mucho tiempo sentados acumulando tensión en espalda, nuca y hombros. Le explicamos que va a jugar a ser una marioneta y le mostramos cómo es una. Podemos ir haciendo los ejercicios junto con él. Nos colocamos de pie, con los brazos levantados y las manos juntas; luego respiramos profundamente y, al mismo tiempo, llevamos los brazos hacia atrás, como si quisiéramos juntar las manos por detrás de la espalda; después levantamos las manos como si quisiéramos tocar la cabeza, y entonces vamos bajando la cabeza y el tronco, pero intentando mantener los brazos en alto. Una vez hemos bajado, relajamos todo el cuerpo y dejamos caer los brazos poco a poco. Seguidamente, nos sentamos en el suelo y dejamos caer los brazos sobre el suelo, y a continuación nos incorporamos de manera pausada, aflojando la tensión en los brazos y las piernas mediante una sacudida, como una marioneta.


El cielo y la tierra

El niño se relaja al ir alternando el estiramiento y la distensión de diversas partes del cuerpo. El ejercicio consiste en que se estire hacia arriba (hacia el cielo) y se deje caer hacia abajo (hacia la tierra). Se estira alzando los brazos hacia el cielo y extendiendo su cuerpo, y luego se deja caer doblando las rodillas y dejando los brazos relajados sobre el suelo. Los mayores tenemos que enumerar elementos que estén en el cielo (nubes, luna, estrellas, planetas) o en la tierra (flores, conejos,ositos..) para que el niño sepa cuando tiene que estirarse hacia el cielo o dejarse caer hacia la tierra. Por ejemplo: decimos "estrella" y el niño tiene que estirarse hacia arriba, poniendose de puntillas incluso y estirando; los brazos todo lo que pueda coo si quisiera alcanzar la estrella; luego decimos "hormiga" y el niño debe arrodillarse, dejando caer los brazos relajadamente.

El soldadito de plomo

Se trata de un juego de relajación muy sencillo. El niño está acostado en su cama y debemos decirle que las diferentes partes de su cuerpo pesan mucho y se convierten de plomo. Por ejemplo: "Siente tu pierna izquierda. Pesa mucho. Siente como cada vez pesa más. Es una sensación muy relajante, muy agradable", y así con varias partes de su cuerpo, hasta que comprobemos que está bien relajado.



Espero puedas poner en práctica alguno (o todos) estos juegos con tus hijos. La verdad es que no sólo ayudan a relajar a los niños, sino ya de paso a los padres también, eso sí, esto es cuestión de tomarlo con calma y darse un tiempo cada día para practicar algún juego relajante. Si forma parte de la rutina diaria de antes de ir a la cama, ayudará mucho a que todos en la familia tengan un buen y merecido descanso.

La próxima semana abordaremos mas juegos y ejercicios de relajación, en este caso para niños mayores de 6 años, donde podemos introducir instrucciones más precisas, así como técnicas de visualización.

Nos vemos la próxima semana

Saludos y dulces sueños!



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