Porque yo NO celebro Halloween

octubre 30, 2017


Halloween o noche de brujas son fechas en las que nos vemos  rodeados de calabazas, calaveras, brujas, monstruos, fantasmas, arañas..y toda clase de elementos tétricos, para generar en la gente miedo, sorpresa, incluso risa.

Son fiestas donde toleramos que niños (y adultos) saquen su lado más oscuro a relucir y jueguen con cuchillos, armas, sierras, se pinten sangre en la cara; se disfracen emulando ser brujas, vampiros, demonios,zombies o cualquier otro ser del inframundo.

En México, por estas mismas fechas, se celebra el día de Muertos, donde lo tradicional es poner  los altares de muertos, una especie de "homenaje" a los difuntos donde se ponen fotos de muertos, objetos personales y su comida favorita, invitando a que esa noche regresen las ánimas y convivan entre los vivos.


La gente suele vivir estas fechas con alegría, dando un aire jocoso y simplón a esta celebración ¿pero somos conscientes realmente  lo que estamos festejando?

Son fiestas que están celebrando a la muerte.

Fiestas en donde todo lo oculto, lo oscuro, lo mágico, lo demoníaco, está banalizado, difuminado y revestido con aire de fiesta, tradición  y diversión.

Y si rascamos un poco en el origen de estas celebraciones, nos podemos ir haciendo una idea más clara del verdadero significado de estas fiestas.

El origen del Haloween y del Día de Muertos


El Haloween tiene su origen dentro de la tradición celta. Se trataba de una celebración llamada Samhain (o Samagín). En dichas fiestas los druidas, que eran una especie de magos-sacerdotes encendían una hogueras en honor al dios de la muerte. Echaban todo tipo de ofrendas como frutos y objetos, pero también se ofrecían sacrificios humanos. Iban pasando de casa en casa, pidiendo a los aldeanos objetos para ofrendar, amenazando con echar maldiciones a quienes se rehusaran (de allí la frase de truco o trato). La gente solía disfrazarse con máscaras para ahuyentar a los malos espíritus. Era una noche de mezcla de hechicería, terror y acercamiento al mundo de los muertos.

Algo similar ocurría en Mesoamérica, siglos antes de la llegada de los españoles, donde se creía que la diosa de la muerte , llamada Mictecacihuatl y representada por una calavera  (hoy sería la catrina) era quien daba la bienvenida a los muertos. Cada año, se hacía una fiesta en honor a los muertos y a esta diosa. Después de la conquista se fueron mezclando elementos paganos y religiosos, dando por resultado la fiesta y las tradiciones tan arraigadas que prevalecen hoy en día.

El lado oscuro de las fiestas de Halloween

La mayoría de las personas celebran estas fiesta simplemente porque les parece algo divertido. De hecho, explorar el lado más oscuro y salvaje del ser humano, "permitirse" por una vez dar vuelo a la hilacha a la fantasía y encontrar el lado divertido al terror, es algo que resulta atractivo para niños y grandes.

Sin embargo, algo de lo que no se suele hablar, pero se puede observar para quienes celebran estas fiestas son algunas consecuencias negativas para los niños como: que empiecen a tener pesadillas por la noche, que pueden volverse miedosos, que no asimilen bien que se trata de una "broma", sus juegos pueden hacerse más violentos o puede que empiecen a obsesionarse con temas relacionados con la muerte, porque ¿que puerta crees que estamos abriendo a nuestros hijos?

En Estados Unidos, país donde han iniciando y popularizado estas fiestas, hablan de varios casos de crímenes perpetuados en las fechas de halloween, bajo el anonimato de las máscaras y en medio del alboroto de las fiestas.

Las personas que están metidas en el mundo del ocultismo y en el satanismo, dicen que las fechas de halloween para ellos son las fechas más importantes, donde festejan la prevalencia de la muerte y lo celebran realizando todo tipo de atrocidades y rituales, que se escapan de mi entendimiento.

¿Y que me dices de la enorme industria y del marketing que está detrás de estas fiestas? Una enorme maquinaria  la cuál mantiene y perpetúa esta tradición: desde el cine, series de televisión, juguetes, disfraces, hasta todo tipo de eventos, manualidades,promociones especiales y souvenirs. Restaurantes, centros de ocio, comercios, incluso centros educativos, todos se unen al carro de la fiesta del halloween, pues saben que es un tema atrayente y rentable. Una industria que mueve millones de dólares y que cada vez se arraiga en más partes del mundo.



Pero todo esta información quizás no signifique nada para ti sino puedes encontrarle un sentido personal, así que, te voy a contar mi propia experiencia y de cómo ha entrado en mí la convicción de no celebrar el halloween.

Mi experiencia personal


Soy una mujer creyente y a pesar de conocer el origen oscuro de estas fiestas, muchos años he participado de esto sencillamente porque "son divertidas" "no significa nada para mi" "los niños se lo pasan bien".. pero fue hace un par de años , mientras disfrazaba a mi hijo, que empecé a tener un  toque de conciencia acerca si debía celebrar estas fechas o no. Así que, simplemente le pedí a Dios que me dejara claro este asunto, independientemente de la opinión  de los demás.

Y este año, durante mis vacaciones de verano en México percibí por primera vez la enorme evocación que se hace a la muerte en mi país. Calaveras por todas partes adornando comercios, en la literatura, en la bisutería, en la artesanía, en las paredes. La muerte incrustada en la cultura, la muerte jocosa, festiva, folklórica, triunfante formando parte de la cotidianidad de las personas. Esto, obviamente se exacerba en el día de muertos.

Luego pensando en los recientes terremotos, los huracanes, la gente que ha perdido la vida por estos desastres, el terror de tantas muertes por el narcotráfico y la inseguridad..fue cuando realmente me planteé : ¿en verdad la muerte es graciosa? ¿divertida? ¿la muerte merece ser celebrada, exaltada, idolatrada? mi respuesta personal y desde el fondo de mi corazón es que NO.

Incluso agregaría, si atraemos todo lo que pensamos y hablamos ¿cómo sociedad podemos estar atrayendo a la muerte? ¿ Y yo donde me quiero mover dentro de las cuestiones de la vida o de la muerte?

Así que, yo quiero celebrar la vida, no la muerte.

Quiero celebrar las cosas con más conciencia y festejar sólo aquellas que tengan que ver con mis valores, con mi esencia y con el legado que me gustaría dejar a mis hijos.

Hay muchas oportunidades para hacer cosas divertidas con la familia, en realidad no necesito ninguna excusa o temática para pasarlo bien.

Te he expuesto mis razones por las cuales yo no celebro Halloween. Hay tradiciones que podemos dejar morir, para seguir evolucionando, no crees?

Me encantaría que pensaras en esto..

Saludos!






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