Los 7 pilares para un desarrollo cerebral óptimo

marzo 15, 2016


El 80%  del desarrollo cerebral tiene lugar durante los dos primeros años de vida.

Sin embargo, para que ésto suceda de manera óptima, el cerebro necesita una serie de condiciones, que en su conjunto, harán que el niño desarrolle todo su potencial cerebral y esté listo para comerse el mundo !

¿Sabes cuales son estas condiciones óptimas para comenzar a nutrir su cerebro?


Igual que una plantita, para crecer y desarrollarse necesita una serie de factores como agua, sol, tierra, condiciones climáticas óptimas, etc, el cerebro del bebé debe alimentarse y ejercitarse para poder crecer y desarrollarse.

Pero además, entre más se usa, más crece ! Igual que cuando queremos desarrollar tono muscular y nuestros músculos van creciendo y fortaleciéndose a base de ejercicio, el cerebro es exactamente igual, entre más se ejercita, más se desarrolla a lo largo de la vida. Pero este desarrollo es especialmente relevante durante los 6 primeros años de vida.

Los 7 pilares para un desarrollo cerebral óptimo son:


1. Dieta equilibrada 

El cerebro requiere una fuente de energía constante y de alta calidad.

 Durante los dos primeros años de vida el cerebro casi triplica su tamaño. Por ello, sus necesidades nutricionales son más elevadas que las de un adulto.

Un consumo alto de nutrientes esenciales como el hierro, el yodo, tiamina y ácidos grasos (omega 3) son particularmente importantes para ayudar a un correcto desarrollo cerebral y cognitivo.

2.Sueño

 Durante el primero año de vida, los niños pasan la mayor parte del tiempo dormidos, pero eso no es sinónimo de inactividad cerebral, todo lo contrario, el cerebro registra una alta actividad con un importante impacto en todas las funciones del niño, incluido el desarrollo cognitivo y psicomotor.


Existen varios estudios que confirman que los niños que duermen correctamente (en cuanto a calidad y cantidad) tienen un mayor desarrollo cerebral: durante la vigilia están más atentos, aprenden más rápido, se adaptan mejor. Así mismo también se ha encontrado que los niños que no duermen bien, son mas irritables y tienen un temperamento más difícil. Así, la calidad de sueño en nuestros primeros años va a determinar no solamente nuestro desarrollo intelectual, sino nuestro temperamento futuro.


3. Lenguaje

Hablar al niño, cantarle, leerle ó simplemente escuchar la voz de otras personas de su entorno, favorece y estimula el desarrollo de lenguaje. El lenguaje está muy relacionado con la inteligencia y el desarrollo cerebral. El tipo de vocabulario y la entonación va estar muy influenciado por su entorno más próximo.


Dicen los estudios que un adecuado desarrollo del lenguaje es un buen predictor para el éxito académico y el gusto por la lectura. Por el contrario, Una 'dieta' lingüística pobre en la infancia genera adultos con dificultades para expresarse y comunicarse con los demás.


4. Contacto físico

Tocar a un bebé no es sólo un estímulo placentero, sino una necesidad biológica. Sin contacto, los recién nacidos no aprenden a expresar sus deseos para recibir la atención que necesitan y esto genera problemas en su desarrollo emocional, físico y cognitivo. 

Hay estudios que hablan de la relación entre falta de contacto físico amoroso como abrazos y caricias con una disminución del desarrollo cerebral.También se ha encontrado que el contacto físico ayuda al proceso de mielinización cerebral.


5. Movimiento

Permitir a los bebés movimientos libres, les ayuda a adquirir fuerza y control en sus músculos de forma que ellos puedan explorar, gatear, dar sus primeros pasos, correr, saltar, modelar, dibujar y construir.

El movimiento libre va generando conexiones neuronales, que le irán permitiendo realizar cada vez movimientos más precisos, de hecho, existe una zona cerebral específica que controla el movimiento, la corteza motora.

Dejar a los bebés largas horas en sus cunas ó cochecitos de paseo, con ropa incómoda, impide un adecuado desarrollo motriz.

6. Conexiones neuronales 

El cerebro del bebé pesa 300 gramos y tiene casi cien mil millones de neuronas. A medida que recibe estímulos, las neuronas se interconectan hasta alcanzar varios cientos de billones de sinapsis a los tres años. Para entonces habrá alcanzado el 85 por ciento de su desarrollo cerebral.

7. Estimulación sensorial 

El cerebro de un bebé nunca se sacia. Los estímulos ambientales son imprescindibles para que las neuronas se conecten. Solo para agarrarse al pecho de la madre necesita activar veinte reflejos.

El crecimiento del cerebro se puede acelerar con un incremento de estimulación en cualquier momento de la vida, pero sobre todo cuando está creciendo a mayor velocidad: durante los seis primeros años de vida. Durante el primer año de vida es cuando el crecimiento del cerebro es más espectacular.

Los bebés sanos que se crían en un ambiente rico en estimulación y  donde tienen oportunidad para desarrollar sus sentidos: vista, oido, tacto, gusto y olfato, tienen mayor capacidad para el aprendizaje y su desarrollo cerebral será mejor.


En la actualidad se reconoce que cuanto antes comience el bebé a recibir estimulación sensorial y se le fomenten oportunidades de potenciar la movilidad y la expresión del lenguaje, mayor será la probabilidad de optimizar el crecimiento de su cerebro, su desarrollo y sus habilidades.

Tristemente hay bebés que nacen en entornos muy desfavorables y que no pueden cubrir sus necesidades básicas de alimentación ó descanso digno, sin embargo, hay bebés, que aún teniendo sus necesidades físicas cubiertas, no reciben el contacto físico, ni la estimulación sensorial o motriz adecuada. En ambos casos, estos niños pueden llegar a sufrir retraso en el desarrollo, en algunos casos, de forma irreversible.

Como dice Doman "el desarrollo cerebral óptimo es el resultado de la estimulación y la oportunidad".

Si como p/madre reconoces la importancia de ayudar a tu hijo a desarrollar sus capacidades cerebrales, especialmente entre los 0 y 6 años de vida, pero desconoces qué tienes que hacer ó como hacerlo, existen programas específicos como el de Nuria Ferrés para enseñar a nuestros hijos a incrementar su inteligencia.



No pierdas estos preciosos años donde sus capacidad cerebral está al máximo y tienen un hambre insaciable por aprender.


Pero sobre todo, juega mucho, háblale mucho y dale mucho, mucho cariño...

Te lo agradecerán toda una vida,







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4 comentarios

  1. Excelente artículo que explora muchos temas importantes. Me hizo recordar el libro "Brain Rules for Baby" de John Medina, aunque este tipo de artículo es escrito por una madre que sabe dar consejos útiles a seguir con un lenguaje genuino, práctico e informativo. Muchas gracias por publicar, esto es lo que deberíamos estar leyendo en la red y por supuesto que lo voy a compartir.

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    Respuestas
    1. Pues gracias por lo que me dices, no conozco el libro, ya le echaré un ojo y si, me gusta ponerle mucho mimo a lo que escribo, saludos!

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  2. Hola Katy, gracias por el post, nos ha gustado mucho, lo compartimos en nuestro perfil de Facebook del Centro de Optometría Comportamental San Francisco. www.optometriasanfrancisco.es. Un saludo!!

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  3. Me ha encantado, nosotros le hemos estimulado siempre de forma natural desde muy bebé, hablarle, acariciarle y cantarle. Ahora con casi 29 meses se expresa divinamente, habla y canta por los codos, comparte mi afición por la música, la lectura y el medio ambiente y ha desarrollado preferencias propias.
    Son personitas tan receptivas!
    Gran artículo.

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