¿Deberiamos expresar nuestras emociones a los niños?

febrero 26, 2015

Involucrar  nuestras emociones a la hora de mandar o pedirle algo a los niños es algo muy frecuente:

"Me estás haciendo enfadar" "Que triste me pongo cuando no me quieres dar un beso" "Estoy decepcionada porque no quisiste salir en la obra de teatro"

Pero centrar la atención en nuestras emociones para conseguir algo del niño, puede ser una conducta manipuladora de nuestra parte y puede generar sentimientos de culpa y/o miedo en los niños, en lugar de cooperación.

Te explico mis motivos por los cuales NO deberíamos mostrar nuestras emociones negativas a los niños y donde SI debería estar puesto nuestro foco de atención para lograr el autocontrol emocional.



Porque NO deberíamos mostrar nuestras emociones negativas a los niños


  • Nos obedecen porque nos tienen miedo 


Cuando mostramos abiertamente nuestra ira, frustración y decepción y nos dejamos guiar por ellos, ya sea con palabras  ó con nuestros actos (gritos, golpes..), los niños nos tienen miedo.

"Estoy harto"..."Me sacas de mis casillas"...."Estoy muy enfadada contigo"

Al fin y al cabo, los padres somos mas altos, mas fuertes y mas poderosos que nuestros hijos y cuando lo utilizamos para intimidar, los niños al final se someten a nuestras demandas. Pero no estamos generando cooperación y reflexión, sino miedo.

Los niños aprenden a reprimir lo que piensan o sienten, por temor a que sus padres se enfaden.


  • Nos  obedecen por que les manipulamos ó chantajeamos con nuestras emociones


Cuando los padres expresamos nuestras emociones negativas, por ejemplo cuando nos decepcionan, nos preocupan ó nos enfadan, los niños creerán que no han estado a la altura, que son incompetentes..

Decirle a un niño: "Esperaba más de ti.." "Me preocupa que te hagas daño" ó "Estoy triste porque no te has comido lo que te preparé" hace que el niño pueda sentirse manipulado y controlado por los sentimientos negativos.

A veces, con toda nuestra buena intención, intentamos explicar a los niños nuestros sentimientos, pero es mejor ayudar a los niños a expresar SUS sentimientos y no preocuparlos  o manipularlos con los nuestros.

Cuando un niño está descontrolado, en lugar de centrarnos en lo que NOS pasa y manifestarlo:
 "Me estás poniendo muy nerviosa..."

Es mejor centrarnos en SUS sentimientos y pensar ¿Que le está pasando y que necesita?

  • Provocamos una reacción en cadena

Las emociones son como la gripe, muy contagiosas.

Cuando uno tiene un mal día y te sientes cansado ó inestable es más difícil poder escuchar y tener empatía. Bastará con que algo nos disguste del niño para que nuestros sentimientos pendientes surjan de pronto. El niño en respuesta, reaccionará de una forma negativa, provocando un mal ambiente.

También sucede al revés, cuando los niños está preocupados ó  inestables, es más fácil, que terminemos discutiendo y en una pelea.

Si ante las emociones negativas de los niños, respondemos con mas emociones negativas, terminamos por intimidarlos y esto les impide expresar lo que les pasa.

Si por el contrario, nos controlamos y prestamos atención a lo que les pasa, les damos oportunidad a expresarse y poder autocontrolarse.



  • Los niños se sienten responsables de nosotros
Cuando hablamos con nuestros hijos de nuestras preocupaciones ó nuestros motivos de enfado, el niño se siente en la responsabilidad de consolar, de dar una respuestas ó tomar partido ante nuestro estado emocional. Pero está asumiendo un papel que no le corresponde.

"Hoy me he enfadado con tu padre..." "No llegamos a fin de mes nunca y quieres que te compre esto"

Un niño no tiene ni los recursos, ni la madurez para hacerse cargo de los sentimientos y pesares de la vida de los adultos.

A veces, no es nuestra intención comunicar nuestro estado emocional al niño, pero no somos cuidadosos en lo que decimos y cuando lo decimos.

Nos pueden escuchar discutiendo entre los padres ó quejarnos con un amigo/a. 

Escuchan y entienden mas de lo que nos parece, pero de forma indirecta estamos cargando igualmente responsabilidad en los hombros del niño.



  • Los niños no son nuestro mejor amigo ó nuestro terapeuta

Siempre hablar con alguien de lo que nos pasa, nos hace sentir mejor, pero los sentimientos deben comunicarse entre iguales y los niños no son iguales a sus padres.

Hay padres que piensan que sus hijos son muy maduros y que pueden hablar de lo que sea con ellos y confunden los papeles, convirtiendo a su hijo en su mejor amigo ó en su terapeuta.

No es apropiado utilizar a nuestros hijos para que presten atención a nuestros sentimientos a fin de sentirnos mejor. 

Los niños están aprendiendo a ocuparse de sus propios sentimientos, no pueden asumir los sentimientos de sus padres. Somos los padres quienes debemos estar al pendiente de los sentimientos de nuestros niños.


Tomando el control


Cuando hablamos de inteligencia intrapersonal mencionamos para lograr el autocontrol emocional, los niños deben aprender a distinguir, nombrar y saber reaccionar a lo que les pasa.

Pero si queremos ayudar a los niños a tener autocontrol emocional, primero debemos revisar nuestras propias emociones y reacciones.

No nos gusta y sabemos que no es correcto, pero a veces  descargamos nuestros sentimientos pendientes sobre nuestros hijos. Esas reacciones fuera de lugar, no vienen porque el niño rompió una maceta, verdad?

Por ello, es importante tomar tiempo para hacer frente a lo que ME pasa y hacer algo al respecto.

Tomar conciencia y ocuparse de nuestras propias necesidades, puede ahorrarnos muchos problemas de perdida de control.

¿Quizás hacer frente a las situaciones estresantes, procurarse mas tiempo para uno mismo, hacer ejercicio, tener conversaciones con adultos, necesidad de cariño?......

Cuando perdemos el control ó simplemente no podemos contener las emociones, la solución es pedir perdón mas tarde.  Una pequeña disculpa, puede cambiar mucho las cosas.

En fin, que creo que si queremos que los niños tengan mayor conciencia de sus sentimientos, debemos procurar no manipularlos ó cargarlos con los nuestros, sino crear espacios donde ellos se sientan escuchados, tomados en cuenta y donde aprendan que tener sentimientos negativos no es malo, pero deben aprender a controlar sus reacciones y saber dominarse a sí mismos.

¿Y si tu hijo es el que te ve llorando ó preocupado, tu que harías? 

Que tengas una excelente semana !






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9 comentarios

  1. Muy interesante Katy y es verdad que muchas veces les hacemos excesivamente partícipes de nuestros problemas. Un beso!

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    1. Es que los tenemos tan pegaditos a nosotros, que creemos que les podemos hacer parte de todo y les perjudicamos mas que ayudarlos. Gracias por comentar y compartirlo!

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  2. Buenos días Katy, te he dejado un premio en mi blog, si te apetece pasa a recogerlo.
    http://carmen-jugandoyaprendiendo.blogspot.com.es/2015/02/black-wolf-blogger-award-nueva-version.html
    Un saludo y felicidades por tu blog.

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    1. Muchas gracias Carmen, tu blog me encanta también. Me pasaré, un abrazo

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  3. Qué interesante Katy, das en el clavo respecto a que los niños se sienten responsables de nosotros y por ello no debemos utilizarlos como consuelo. Yo peco de esto, y enseguida que tengo mala cara me pregunta, me desahogo y no es justo porque le someto a él en la preocupación. Ellos son niños y no deberían notarnos mal.
    Un beso grande Katy.

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    1. Si de acuerdo contigo. Nos pasa a todos. Están siempre tan pegaditos a nosotros, que de pronto terminamos contándoles nuestros pesares e infortunios de la vida. No se trata de finjir, ni de ocultar lo que nos pasa, pero no deberíamos ponernos como centro de atención y de trasmitirles nuestra tristeza o preocupación y usarlos de "mejores amigos"

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  4. Muy interesante el post, pero te soy sincera, acabo sin saber qué hacer entre tanta información que rechaza el uso de determinadas palabras, frases o actitudes. He encontrado artículos que aseveran que expresar los sentimientos de tristeza, dolor y frustración a los niños es bueno, sin buscar como tú mencionas, cargarlos de culpa o haciéndolos responsables de nuestros sentimientos, sino hacerlos conscientes de la realidad, de los diferentes sentimientos que vive una persona. Leo aquí y allá, que no se debe decir esto y esto tampoco y lo otro menos, que hace tiempo ya considero guiarme solo por el amor que siento por mi hijo, para guiarlo, para expresar mis sentimientos, para protegerlo lo más posible de lo negativo de la realidad, del entorno, de mí misma y mi propias experiencias de vida.

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    1. Seguro que casi ningún padre de forma conciente utilizaría sus sentimientos para manipular, culpabilizar o responsabilizar a su hijo pequeño. No obstante, el artículo habla de cómo lo reciben ellos. ¿Crees realmente que pueden llegar a ser empaticos con nosotros sin ni siquiera entienden lo que nos pasa? Yo no entendí muchas de las reacciones de mi madre, hasta que fui adulta (ah, cuanto razón tenías), de niño consuelas como puedes y reaccionas para evitar problemas. Pensamos que son muy maduros y les hablamos casi como a adultos, pero yo creo que por mucha cercanía y amor los padres debemos ayudar a guiar las emociones de los niños y no al revés. Pero esta es mi opinión y es verdad que como en todo, hay discrepancia de opiniones, lo interesantes es saber lo que uno acepta y/o rechaza, un abrazo!

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  5. Muy buen artículo! Lo cierto es que hace reflexionar...En mi opinión, no se debe manipular con los sentimientos a nadie, pero menos a un niño.Pero tampoco esconder en exceso. Lo mejor como en todo es el punto medio. Ya que es parte de la vida, que vea sufrir y que vea reir.
    Un abazo!

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