Los 3 ritmos de aprendizaje que te harán comprender y ayudar mejor a tu hijo

septiembre 17, 2014

ritmo aprendizajeLos ritmos de aprendizaje es la rapidez con la que un niño puede asimilar y poner en práctica un conocimiento nuevo.

¿Sabías que los niños tienen diferentes ritmos de aprendizaje? pueden ser: liebres, hormigas ó saltamontes.

Hacemos un recorrido por cada uno de ellos: sus características, sus puntos fuertes y lo que debemos de tener en cuenta para motivarles.

Si has perdido la paciencia ( como yo…) ó estas frustrada/o porque tu hijo no está aprendiendo lo suficientemente rápido, te invito a que sigas leyendo…



Existen diferentes formas de clasificar los ritmos de aprendizaje . Yo me he basado en los ritmos descritos por el doctor J Gray (2010) el cuál describe tres tipos: corredores, marchadores y saltadores. Los he llamado de la siguiente manera:


Liebres

Estos niños aprenden muy deprisa. En algunos casos sólo de observar a otros haciendo algo, son capaces de repetirlo. Aprenden tan deprisa porque normalmente tienen un talento innato para ello.

Niños hablando perfectamente al año de edad ó niños capaces de subir y bajar todo tipo de árboles, aquellos que leen sin necesidad de que nadie les enseñe ó los que aprenden a tocar rápidamente un instrumento sólo con oírlo…son ejemplos.

Las “liebres” a pesar de sorprendernos con sus destrezas, es fácil que pierdan el interés rápidamente por las actividades y cómo en el cuento de la “La liebre y la tortuga” pueden llegar a aburrirse y a “confiarse” demasiado.

También es importante enseñarles a ser respetuoso con los demás, ya que podrían llegar a ser intolerantes ó burlones con los mas lentos.

estilo aprendizaje liebre

Hormigas

Cuando están aprendiendo algo, las “hormigas” responden bien a las instrucciones y a cada intento mejoran un poco, sus progresos  diríamos que son  “sin prisa, pero sin pausa”. Pueden tardar algo de tiempo en aprender algo, pero sus progresos son notorios.

Requieren de nuestro apoyo, aunque a base de repeticiones y de esfuerzo, van mejorando. Suelen ser niños agradecidos y nos hacen saber que les estamos ayudando y que están aprendiendo. Son de trato fácil y agradable.

ritmos de aprendizaje hormiga

Saltamontes

Estos niños son los más difíciles y suponen un mayor reto para los padres ó profesores. Siguen las instrucciones, pero no avanzan. No mejoran, no dan muestras de aprender y los padres ó profesores no saben si sus esfuerzos sirven para algo.

Parece que nunca aprenden, ni escuchan. Les enseñamos a poner la mesa y olvidan cómo hacerlo, les explicamos paso a paso cómo escribir, pero no lo aplican, le indicas cuál es la forma correcta de hablar, y al darte la vuelta, vuelven a gritar.

Puede parecer que no han hecho ningún progreso, pero de repente, dan el salto y lo consiguen.

Debido a la lentitud en el aprendizaje, los “saltamontes” con frecuencia no reciben el tiempo y la atención necesarios para dar el salto.

ritmo de aprendizaje saltamontes

DIESTROS EN UNAS COSAS, PERO NO EN OTRAS…

Lo primero que debemos tomar en cuenta, es que un niño puede ser una liebre en un área, pero un saltamontes en otra.

Por ejemplo, un niño puede destacar mucho en lo académico, pero puede tener dificultades para relacionarse.

Para quitar “hierro” al asunto y presión a los niños piensa que:

Todos los niños sobresalen en algunas áreas, pero muestran dificultad en otras. Es decir, ser bueno en una cosa, pero no en otra, es algo natural y normal.


¿PORQUE ENTONCES LES PRESIONAMOS?

A veces, presionamos a los niños, porque valoramos que unos aprendizajes son más importantes y trascendentales que otros:

Valoramos más a un niño que saque buenas notas en matemáticas a uno que es muy diestro en gimnasia, porque creemos que el éxito académico, es más útil en la vida.
También podemos presionar a los niños por las propias expectativas que tienen puestas los padres en los niños:
Un músico desea que su hijo aprenda un instrumento.
Les presionamos porque esperamos que nuestros hijos sean distintos de cómo son.
Pero toma en cuenta lo siguiente:
  • Sólo porque un niño sea un “saltamontes” y parezca que aprende despacio  ó no muestre interés, no quiere decir que no tenga destreza para ello. Incluso, a veces, las áreas que mas nos resistimos ó mas trabajo nos han costado, son las que poseemos mayor capacidad. Piensa en Einstein, que parecía odiar las matemáticas.

  • Así mismo, un niño que es una liebre ó una hormiga y parecería que tiene mucho talento para algo, no significa que valla a destacar en ese campo ó tenga un gran potencial de desarrollo. Por ejemplo: Hay muchos ingenieros ó médicos, que después no siguen ese mismo camino.

ritmos de aprendizaje niños
Imagen: Maisenet colores


LO QUE ELLOS NECESITAN

Si logramos entender que los niños tienen diferentes ritmos de aprendizaje y que es normal que tengan dificultades en ciertas áreas, nos podemos relajar y entonces comenzar a desarrollar LA PACIENCIA.

LAS LIEBRES requieren  mas actividades y mayores desafíos para mantenerlos motivados. Así mismo, los p/madres o profesores deben procurar asegurarse de que las liebres tienen la oportunidad de desarrollar otras habilidades que no le sean tan fáciles.

LAS HORMIGAS suelen ser de trato tan fácil que podemos dejarlos de lado y no darles el suficiente apoyo y atención, que también necesitan. Decirle lo bien que lo hace y reforzarle, es algo que no piden, pero que también les viene bien.

LOS SALTAMONTES suelen recibir castigos o palabras de desanimo y desaprobación.cómo: ¡es que no te enteras! ¡pero si ya tienes x años!. Lo que puede repercutir en la falta de confianza en sí mismo ó una autoestima baja. Ellos necesitan el ánimo y las perseverancia de sus p/madres ó profesores para poder desarrollar el potencial que llevan dentro y sorprendernos con un gran salto. No “tiremos la toalla” con ellos.

Por último,

¿En serio te crees que comparando a tu niño con sus hermanos ó con amigos de su edad, le estás motivando a mejorar? Pues no es así, y todos lo sabemos muy bien.

Así que, hagámonos el propósito de dejar de comparar pensando que:
“Todos los niños son únicos y especiales y merecen ser queridos tal y como son”
¿Cómo ha sido el ritmo de aprendizaje con tu hijo? ¿Te has llegado a sentir frustrado ó preocupado por su aprendizaje?

Que tengas una buena semana,

 firma Mariquita

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10 comentarios

  1. Que gran articulo! Comparto con mis mamis amigas!

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  2. Yo me pongo de mala leche cuando me preguntan ¿Y como lleva los estudios? ¿Peor que su hermana?
    Cada uno tiene su ritmo, déjala en paz.
    MI hija mayor tiene una cabeza privilegiada y mucho, pero por ejemplo la pequeña empezó a leer sola por su cuenta. Cada una es distinta, en ritmo, en caracter...
    A mi no me gustaba cuando me comparaban con otras personas, o cuando a mis primas les ponían a mi como ejemplo (lo malo de ser la mayor), por tanto, a mis hijas no quiero que las comparen.
    Y después de leerte, tengo muy claro que una es liebre y otra hormiguita, pero las dos van muy bien, pero a su ritmo.
    Gracias por el artículo.

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    1. Si creo que el instrumento de presión más común que usamos los padres es la comparación. Incluso aunque no se lo digamos a los niños, siempre estamos al pendiente de cómo lo hacen los "otros" y nos preocupamos si van por detrás. Cada quien su ritmo y que viva la diferencia!! Gracias por comentar

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  3. Mi Leoncito aún es un bebé, pero ya hay gente alrededor metiendo presión, ya tendría que sentarse, a X ya le salieron 2 dientes... En fin que a mi me entra por un oído y me sale por otro! Pero con este post me queda aún más claro, y sobre todo cómo tratarle según sea el caso

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    1. Me alegra Cristina que te sea útil el artículo, gracias por comentar!

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  4. Me ha encantado el artículo. Vikingo es muy peque pero ya nos trae de cabeza, aprende muy rápido pero se aburre pronto y le cuesta centrarse, muchas veces nos sorprendemos al ver que algo que hacía sin problema de repente parece que se le ha olvidado. Tenemos mucha paciencia pero a veces no entendemos por que le cuesta tanto centrarse en realizar ciertas actividades de niños de su edad, parece que se aburre. Besos

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    1. Gracias Laura. Lo primero decirte que la concentración es un proceso madurativo del cerebro. De 0 a 1 año, sólo pueden prestar atención entre 2 y 3 minutos!! esto irá aumentado con el tiempo. Lo segundo es que observes si se aburre porque aprende muy rápido ó simplemente porque deja las cosas a medias. Por último, los periodos de aprendizaje, tienen que ir acompañados de periodos de relajación. Un abrazo

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  5. Curiosa forma de describirlo. Me ha gustado mucho este post.
    Lo que está claro es que muchas veces quizas la mayoría no respetamos su desarrollo y su maduración
    Un besazo

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